"Los Intocables" me sonó muy bueno como nombre para estos jóvenes cristianos que conozco, porque son y serán aquéllos que no se dejarán dominar, ni comprar por nadie, como aquellos policias en la época de Al Capone.
La historia de los Intocables la contó nuestro pastor el domingo, y me "hizo ruido" porque en verdad, es difícil permanecer fieles a nuestras creencias o convicciones.
Ir en contra de la corriente, no es fácil a la hora de salir al mundo cada día.
Romanos 12:2 dice justamente, que no debemos dejarnos moldear por este siglo sino que nuestro entendimiento debía ser transformado por medio de la renovación de nuestro entendimiento.
Es decir, ser radicalmente fieles a nuestra propia identidad y sentido común.